Entre la serenidad de Mas Pubill, Alba y Josué sellaron una promesa nacida del amor y guiada por la fe. Rodeados de sus familias y amigos, vivieron un día donde cada abrazo, cada sonrisa y cada mirada reflejaban la alegría de comenzar un camino que Dios había preparado para ellos.
Su "sí, quiero" fue mucho más que el inicio de un matrimonio; fue también el comienzo de una nueva misión compartida. En los próximos meses, Argentina será el lugar donde seguirán sirviendo, creciendo y llevando esperanza a quienes encuentren en su camino. Que Dios bendiga cada paso que den juntos y que este día permanezca para siempre como el recuerdo del primer capítulo de una vida escrita con amor, fe y propósito.























































































