En este Monasterio tan lleno de historia, Laia y Raimon hoy hacen una promesa que será su guía para siempre: amarse sin medida, apoyarse sin dudas y caminar juntos por el sendero de la vida. Este lugar, tan lleno de calma, les regala el inicio de una vida llena de momentos sencillos pero profundamente hermosos, donde cada día juntos será un reflejo de la paz que hoy sienten en sus corazones. Que su amor sea siempre el refugio donde se encuentren el uno al otro, pase lo que pase.